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Nuevos modelos de negocio para invertir: dark kitchen

dark kitchen

Las dark kitchen son el resultado de los avances tecnológicos y el nuevo escenario mundial presentado por la pandemia, que hicieron que el mercado gastronómico se plantease algunas cuestiones: ¿es realmente necesario invertir en infraestructura? ¿cómo puedo reducir mis costes y producir lo mismo? ¿cuál es la manera más sencilla de desarrollarme como autónomo? Todas estas preguntas han llevado a que muchos actores del mundo culinario transformaran la crisis en un momento de oportunidades y cambios.

A partir de esto, nacieron nuevos modelos de negocio que apuestan por la reducción de costes y que dieron paso a nuevos escenarios. Un ejemplo son las famosas dark kitchen; franquiciados de bajo coste. Es así como muchos empresarios, que vieron su negocio en peligro, tuvieron un respiro en medio de la incertidumbre.

¿Qué es una “dark kitchen” o “cocina fantasma”?

Es una revolución para el mundo gastronómico. Se trata de cocinas e instalaciones dedicadas al preparado de comida destinada únicamente a la entrega a domicilio. Esta nueva forma de producir solo necesita un restaurante, una compañía de phantom kitchens y una plataforma digital de delivery que se alíen para comenzar a vender rápidamente. A la vez, otra alternativa que brinda este modelo es que cualquiera que tenga una cocina pueda ofrecerla como espacio de producción colaborativo, abaratando costes. Aquí todos ganan.

Además, prescindir de los gastos de infraestructura permite que los esfuerzos de inversión estén enfocados en la optimización de los servicios. Así, se adquiere una mayor competitividad en el mercado. Por ejemplo, si no se necesitan camareros, personal de servicio y ni siquiera mesas, se invierte mayor esfuerzo en mejorar la presentación y la calidad del menú al menor coste posible. Por otro lado, al ser un negocio 100% enfocado al reparto a domicilio, se abre la oportunidad de perfeccionar los tiempos y la logística del sistema de delivery.

Si bien este es un negocio que viene creciendo hace años en el mundo, especialmente en el Reino Unido, apareció en España en 2018. Para tener referencia de los costes y tiempos del negocio, empresas españolas ya conocidas en el mercado, como Cooklane, ofrecen una comparación en donde explican que trabajar y emprender con ellos contratando una dark kitchen de Sushimore cuesta menos de 40 mil euros, con la posibilidad de puesta en marcha en pocas semanas, mientras que abrir un local tradicional cuesta alrededor de un millón en un rango de 12 meses. Los tiempos de inversión y ejecución primarios son notoriamente menores que para cualquier restaurante al uso.

Además, en un contexto regido por la pandemia y por restricciones que estipulan tener el menor contacto entre personas, la entrada de este tipo de modelos de negocio fue rápidamente aceptada en el mercado y continúa creciendo.  Según datos estadísticos de la plataforma Just Eat, el nicho generará 900 millones de euros en España en el 2021 y en 2023 la circulación será superior a los 1.300 millones. Las cifras hablan por sí solas.

El franquiciado, un modelo para emprendedores

El modelo de franquicia ofrece diversos beneficios para aquellos que apuntan a introducirse en el mundo del emprendimiento. No es solo un éxito garantizado por ser un producto ya consolidado en el mercado, sino también porque se adopta un modus operandi ya implementado, testado y que funciona. El margen de fracaso se reduce significativamente gracias a su forma “empaquetada” de operar.

En modo de “pack”, ciertas franquicias ofrecen precios y plazos de ejecución ya prefijados. Sin ir más lejos, Sushimore es un caso en donde al interesado se le ofrece, en primera instancia, una inversión inicial de 39 mil euros, una cocina que no necesita salida de humos, un personal reducido de dos personas, a las que se les ofrece formación sin previa experiencia, convenios ya acordados con plataformas digitales de delivery y un espacio de no más de 55 metros cuadrados.

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