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Elevator pitch. Pide financiación para tu propio Sushimore

elevator pitch

Toda persona que busca dar vida a su sueño de tener una franquicia, debe saber vender su idea para conseguir una inversión. ¿Cómo se logra esto? con un buen elevator pitch, es decir una presentación breve, clara y concisa de una idea o proyecto, para realizar frente a un accionista o inversor.  El nombre “elevator pitch”, se debe a que el discurso debe durar lo mismo que un viaje en ascensor, es decir, no más de 30 segundos y, al igual que un “pitch”, solo tiene ese terreno de “juego”.

¿Para qué sirve?

El elevator pitch es una de las claves para que el accionista o inversor se interese y decida si pone dinero en tu proyecto o no. Esta forma de presentar plantea que el emprendedor debe simular que se topa con un inversor en un ascensor y solo tiene ese instante para encantar con su idea y generar interés. Es decir, que el emprendedor, en unos pocos segundos, debe consolidar su mensaje y contar de qué se trata el proyecto, cómo lo llevaría a cabo, cuáles son los beneficios y los objetivos.

El know how de tu elevator pitch para Sushimore

 La metodología que persigue el elevator pitch se caracteriza por su concisión y efectividad en el mensaje. Por ende, antes de presentarse cara a cara con los inversionistas, el expositor debe conocer su proyecto a la perfección y de manera global su producto para evitar todo margen de duda en el oyente.

Existen una serie de pasos que pueden ayudarte a preparar tu elevator pitch y obtener financiación con una alta garantía de éxito para, por ejemplo, tu primera franquicia Sushimore:

  1. Break the ice: “Rompe el hielo” con una pregunta retórica o un dato relevante del mercado gastronómico que llame la atención. Luego debes presentarte, contar qué haces y con quién trabajas; para generar cercanía.
  2. Identificar el problema: Identifica un problema en el mercado gastronómico y explica por qué es relevante. Por ejemplo, cómo ha golpeado la pandemia al mundo gastronómico y al mercado.
  3. Ofrecer una solución: Explica cómo tu idea/proyecto puede solucionar o dar una vía alternativa para enfrentar a ese problema y ser una propuesta de valor. Cuéntale por qué tu franquicia de sushi sería diferente en el mercado.
  4. Competencia: ¿Qué te hace diferente del resto? ¿Por qué el inversor debe financiar una franquicia de Sushimore y no de otra marca?  Haz hincapié todo el tiempo en la propuesta de valor que te caracteriza.
  5. Beneficios: Habla de cifras concretas, de las ganancias económicas y los beneficios de adoptar un producto/servicio como lo es una enseña que ya está consolidada en el mercado. Ten en cuenta los beneficios directos e indirectos que el inversor puede obtener si se une al negocio. Habla de cifras y plazos concretos.
  6. Equipo: Presenta en profundidad a las personas que te acompañarán en el proceso y su trayectoria profesional.
  7. Resumen y llamada de atención (el remate): Realiza un breve resumen de lo hablado y vuelve a nombrar las necesidades del inversor y lo que puede ganar invirtiendo en Sushimore.

 Estructura de un guión

Esta metodología de exhibición incentiva y recomienda “bajar a tierra” las ideas y volcarlas en un guión para la práctica. Un mensaje persuasivo siempre consiste en tres partes:

  1. Enganche: Toda exposición debe llamar la atención los primeros 10 segundos para tener éxito. Este es el tiempo que se tiene para que alguien preste los ojos y los oídos a tu proyecto o idea. Se recomienda utilizar una historia, una anécdota o plantear un problema.
  2. Problema y solución: Si presentas el problema, seguido de ello debes ofrecer una solución del mismo. Este tipo de estructuras presenta un contraste y un mayor impacto en los beneficios que el proyecto brinda.
  3. Call to action:  En la etapa final deja claro cuáles son los pasos siguientes a realizar una vez planteado el problema. Luego será la hora del feedback o alguna interacción con el oyente, como preguntarle sus dudas, su opinión, etc. para que no quede confusión alguna.

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